jueves, 10 de enero de 2008

Mis cordadas I: Fabián Acevedo.

No hay sensación mas grata que tener fé absoluta en la persona que esta al otro lado de la cuerda, y la verdad, no solo al otro lado de la cuerda, sino en los que se quedan en la ciudad cuando uno viaja en busca de cumplir algún anhelado sueño. Soy de los tiene la suerte de contar con un grupo de verdaderos amigos a la hora de escalar, grupo que no se formo de manera espontánea, sino que fue algo así, como "selección natural", con el paso de los años se redujo hasta ser lo que somos ahora, los Perros Alpinos, independientes de todo, no ligados a nada, no pertenecemos a Asociación alguna, ni menos a Federaciones, no tenemos la obligación de juntarnos una vez a la semana, ni menos pagar cuotas, si nos juntamos, es a tomar cerveza o hacer asados, y somos capaces de organizar nuestras salidas desde las mas básica, a la mas compleja, solo a punta de mails.

Somos pocos, y como en la vida no todo puede salir siempre bien, nos toco una mala racha que nos hiso probar nuestras capacidades en las situaciones mas complejas, un accidente serio, caída de 30 mts casi en la cumbre de un cerro metido a la $%&/, y un Edema pulmonar, con compromiso vital, también a la $%&/, de ambas, salimos plenamente fortalecidos, mas amigos que nunca, y con la confianza de saber, que no somos solo eficientes a la hora de escalar, sino que también cuando las cosas no resultan.

Por lo mismo, considero justo, dedicarle unas lineas a mis compañeros, ya que sin ellos, no habría logrado nada de lo echo hasta a hora, estos próximos blogs, son para ellos, !Grande Perros!.

Fabián Acevedo R.

Si, si, lo se, es mi hermano, pero de todas formas, dentro de los Perros, todos lo somos, si no fuera por él, quizá nunca me habría decidido a tomar esto de escalar, de manera seria, fue allá por el 94 o 95, que me llevo por vez primera al Cajón del Maipo, en un Daewoo Haeven Blanco, paseo en el que vi por primera vez cerros como el Morado o el San José, yo hacia excursionismo de manera frecuente, pero por esos años, no estaba ni ahí con subir cerros, mi idea era el camping recreativo y lleno de placer (fogata, agua cerca, buen clima etc), luego, vino un Trekking a Lagunillas, donde alcancé la que debe ser mi primera cumbre, la Punta Sattler, por primera vez me metía en la nieve, con mis dos hermanos, lo disfrute mucho, comenzaba a tomarle el gusto a este extraño asunto de subir cerros.

Después vinieron salidas al Punta De Damas y trekking hasta la base del Cerro Peladeros (96-97), después, ya sin la compañía de mi otro hermano (Edwin Acevedo), nos dedicamos a recorrer, acompañados a veces de mi cuñada Andrea, los Cajones de Lo Valdés, Termas de Colina y alrededores, Monumento Natural el Morado, Sector del Cerro Leonera y tantos otros, intentamos muchos cerros, logramos algunos, otros no, vivimos la alegría del éxito la desilusión del fracaso. Eran tiempos aquellos en que no había una abundancia de tiendas de montaña como la hay ahora, recién estaba llegando Internet y la cantidad de información sobre las montañas era realmente poca, las condiciones económicas eran difíciles para adquirir equipo, yo solo era estudiante de enseñanza media, y recibía el equipo que mi hermano dejaba cuando se compraba algo, así, mi primera mochila fue una Rhinno, que me regalo él, para mis primeros crampones adquiridos en Hamma, solo puse la mitad, que con bastante esfuerzo junte, dejando de comer completos en los recreos, escalabamos con cuerdas tipo Hommecenter y ni hablar de mis primeros zapatos plásticos, unos Koflach VivaSoft (aún los guardo de recuerdo). Los fuimos a comprar juntos, a Hamma, compramos los mismos, fue un sueño, algo que en ese tiempo parecía muy inalcanzable, después no quería usarlos para no gastarlos jajaja, cosas de niño.

Así con mi hermano viví la etapa del comienzo, la de polainas echas con mangas de parkas viejas, la de ir a la montaña con jeans, o un simple buzo deportivo, con carpas de camping, etapa que sin duda nos permite valorar lo que tenemos hoy, y respetar profundamente a los "viejos", que tanto hicieron con menos que nosotros, muy bien dicha esa frase que dice "El equipo no hace al montañista".

Durante un intento de apertura a la cara Oeste del Rubilla Sur.

Paso el tiempo, y por motivos de trabajo, sus salidas fueron mas esporádicas, pero sin alejarse nunca de las montañas y siempre activo en el apoyo logístico cuando se lo solicitábamos, años en que nuestro grupo estaba compuesto de Rudy García, Miguel Barrios y Jorge Figueroa, fue el tiempo de la etapa de media montaña, en que nos avocamos a subir la mayoría de estas cumbres en la zona central, y algunas visitas a Rancagua, al Cajón Cipreses.


En el Bismarck, 2004......

Pasado el 2003, cuando el grupo anterior, ya había cumplido su etapa, y estaba disuelto, se integra sin problemas al nuevo equipo, que se venia formando desde el 2003, y era la base de lo que somos hoy, participa en salidas como el Bismarck, Piuquencillo, Puntiagudo, Punta Chile y tantas otras, trasnformándose en uno de los principales integrantes, y en vital apoyo en las mas comprometidas empresas, cada vez que no pudo formar parte activa de ellas, como en el San José, Federación etc.....
En la cumbre de la Punta Gólgota, primer ascenso a esta aguja....

En el ultimo tiempo, le toco mostrar toda su capacidad logística, al coordinar, con ayuda de los demás Perros alpinos, dos rescates extremadamente complicados, el mio propio, después de una caída de unos 35 mts, en un cerro aislado, y muy arriba, y el de Roberto, que a 5000 mts, sufrió un edema pulmonar, a varios días del lugar mas cercano donde regularmente llega la gente, en ambas ocasiones, la organización del rescate fue impecable.

Hermano, montañero de años, apoyo de transporte, organizador de rescates, y un largo ítem de "varios", es uno de los integrantes de los Perros Alpinos, que esperamos este 2008, tenga un año lleno de cerros y rutas nuevas.......


Gracias Hermano!